La pertenencia de vivir en este sector
rural, junto a la montaña Ilaló, alimenta una visión de desarrollo con
diferencias en la forma de concebirla y por supuesto en la forma de
gestionarla, desde la urbanidad.
María Augusta Calle vive más de 32 años
en El Tingo, cerca del Ilaló. Y su convivencia con este sector rural,
comunitario, familiar, de un ambiente de permanente apego a los vecinos y
vecinas, cotidianidad que cautiva cualquier espíritu que gusta de vivir
en armonía. Pero este espíritu, este sentir, no comulga con la obra
pública, con la misma gestión pública; es por ello que María Augusta
comparte sus criterios sobre la importancia de fortalecer la Política
Pública desde esta ruralidad.
Pero ¿Qué es una Política Pública? Para
entender este concepto de un lenguaje tecnocrático, tal vez no
familiarizado con la dinámica de la gestión local, del oficio, del
pedido a la autoridad, de la Asamblea participativa; una política
pública es una respuesta que el ESTADO puede dar la una demanda social
en forma de normas, instituciones, prestaciones, bienes o servicios
públicos. Y bueno, ¿quién nomas comprende el ESTADO? El Estado está
distribuido en sus formas seccionales, territoriales como los Gobiernos
Autónomos Descentralizados: Central o Nacional, Provincial, Cantonal y
Parroquial. Cada uno con competencias propias, complementarias y
delegadas.
Esto nos introduce en la conversación
sobre la Movilidad en la Ruralidad, en la Av. Ilaló específicamente con
María Augusta Calle que hoy es Asambleísta Provincial en representación
de la Ruralidad de Pichincha y de Quito. Pero hablemos de movilidad a
manera de política pública en nuestro entorno Parroquial – Alangasí, La
Meced, Guangopolo – y hablemos no solo de la Avenida Ilalo como tal,
como carretera; hablemos integralmente de quiénes circulan diariamente
por ella.
“Nunca hubo un acompañamiento de la
autoridades… un interés por mantener la ruralidad como concepto”
manifiesta, al indicarnos que desde la infraestructura pública –
alcantarillado, carreteras, espacio público – no se logra mantener una
armonía con esta arquitectura rural que poco a poco ha ido mutando por
un “desarrollo urbanístico”, no urbano nos aclara. Este concepto
“moderno” que se incrustó en la gestión pública, nos aleja de un
horizonte anhelado; sin embargo de que, en la gestión comunitaria esta
percepción – de lo rural – sigue presente. Y esta “espina” nos lleva hoy
a retomar una Política Pública para la movilidad en nuestro territorio
rural, alrededor del Ilaló.
Esta visión que fuera concebida años
atrás (Agosto 2013) en una iniciativa de los Gobiernos Parroquiales
(Alangasi, La Merced y Guangopolo) convocada a participar de la
Mancomunidad Ilaló, y del diseño del PLAN DE MOVILIDAD RURAL
INTELIGENTE. Que sujeta en dicho Plan la articulación entre la Obra
Pública y la Gestión Pública. No solo es el arreglo de la carpeta
asfáltica de la avenida principal y columna vertebral de estas
parroquias, como lo es la Av. Ilalo; va más allá, ampliación de
frecuencias de transporte público, infraestructura vial para los
peatones, para los ciclistas, señalización, mejor infraestructura
fluvial, vinculada además a todo un concepto de desarrollo rural.
Bien podríamos, entonces compartir esta
pregunta motivadora ¿Qué es el buen vivir? Ponernos de acuerdo entre las
autoridades locales – Prefectura, Municipio, Juntas parroquiales –
desde sus competencias, complementarias entre ellas, para que se pueda
concretar este Plan a manera de Política Pública con el acompañamiento
de la comunidad organizada, y empujando todos – públicos, privados y
comunitarios- esta propuesta de desarrollo, desde la “carretera” que nos
une a todos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario